sábado 15 de octubre de 2011

No tan barato.

Está de moda hacer compras por medio de cupones de descuento. Nos invaden con todas las promociones habidas y por haber, con toda una gama de productos nacionales e importados a través de los famosos portales de descuentos con previa inscripción, tipo groupon, groupalia, etc. No siendo yo ajeno a esa realidad me di de alta en varios de estos sitios y lógicamente a mi correo electrónico me llega información diaria de lo que puedo aprovechar en mi ciudad de modo más barato.
El numero de cupones es limitado y otras veces depende del numero de interesados para que la oferta se haga realidad.  Al principio maravillado por un par de ofertas que aproveché y que alardeé delante de algunos colegas, no hacia mas que estar pendiente de lo que me traería el e-mail del día. Compré un buen picador de alimentos, una sesión en el spa por mitad de precio y hasta unos pasajes aéreos.  La ira llegó a mi maravillosa vida de consumo cuando no pude comprar determinados artículos, cuando los cupones se habían agotado, cuando veía a ese televisor led de 42 pulgadas que tanto quiero y en la parte lateral de la pantalla de mi laptop: "cupón agotado". ¿por qué diablos no habia leído el correo antes?
Una mañana como cualquier otra estaba dispuesto a preparar el desayuno cuando me doy cuenta de que un par de horas mas y hasta las moscas morirían de hambre. Intenté llamar al jovencito que  hace los recados, pero me han dicho que se ha devuelto para ucrania; así que salgo a buscar mi desayuno, mi sustento, mis provisiones, salgo a este vasto mundo de locos autómatas en mi consentido coche modelo 95. En pleno camino al supermercado, un par de cuadras antes de llegar he visto un sitio de venta de aparatos electrónicos, y cual fue mi sorpresa cuando veo ese televisor led que tanto quiero a un precio no muy distante del que me ofrecían por cupón. Generalmente la diferencia es en promedio 50 dolares en la mayoría de artículos con precios altos que averigüé, e incluso a veces era de menos de 10 dolares.
No cabe duda estamos hipnotizados con la novedad y la moda,  los cupones muchas veces ofrecen reales ofertas, pero muchas veces los precios son iguales o de una diferencia irrisoria con las tiendas. Así que seamos calmados y antes de abalanzarnos sobre una oferta lo mejor es que investiguemos los precios de mercado. Ya que muchas veces los anuncios nos pueden tramar con ofertas del 40% y 50% cuando en la realidad no pasan del 10% o un poquito más cuando mucho.

Felices compras!

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.   ;-)